
Entender tu tipo de pisada es el primer paso para evitar lesiones y elegir las zapatillas correctas (como las Asics Gel-Nimbus 26, diseñadas para brindar máxima amortiguación). Aquí te explicamos los tres tipos principales:
Pisada Neutra (El equilibrio)
El pie impacta con el exterior del talón y se desplaza hacia el centro para absorber el impacto de forma uniforme.
Desgaste: Forma de “S” desde el talón exterior hasta el dedo gordo.
Recomendación: Zapatillas con amortiguación estándar que permitan el movimiento natural.
Pronación (Giro hacia adentro)

Si eres pronador, estas plantillas pueden ayudarte: [Enlace a Kingmed Pronadoras]
El pie rota excesivamente hacia el interior después del impacto. Es común en personas con arco plano.
Desgaste: Mayor en el borde interno de la suela y bajo el dedo gordo.
Riesgo: Sobrecarga en rodillas y pies.
Recomendación: Calzado con soporte de estabilidad para corregir el exceso de rotación.
Supinación (Giro hacia afuera)

Si eres supinador, estas plantillas pueden ayudarte: [Enlace a Kingmed Supinadores]
El pie no rota lo suficiente hacia adentro, dejando que el borde exterior cargue con todo el peso. Es común en pies con arcos altos.
Desgaste: Marcado en todo el borde exterior de la zapatilla.
Riesgo: Mayor impacto en tobillos y fracturas por estrés.
Recomendación: Zapatillas con amortiguación extra (como las Nimbus) para absorber el golpe que el pie no mitiga naturalmente.
Tip Pro: Mira la suela de tus zapatillas viejas. El lugar donde el dibujo esté más borrado te dirá la verdad sobre tu pisada en segundos.